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Advertencias, si es que las hay, las encontráis en la primera parte. Aunque si has llegado hasta aquí, repetir pa ná es tontería. Cualquier duda, sugerencia o crítica constructiva (que no destructiva), me encontráis en katzey_83@hotmail.com
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Por May |
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Cuarta parte Me encontraba en el sofá viendo uno de esos programas donde critican a todo bicho viviente cuando sonó el teléfono. Intenté hacer caso omiso de el como aquel que espera que de pronto aparezca por la puerta el criado Ambrosio a cogerlo. Ante la insistencia del aparato, ya estaba por hacer el esfuerzo y levantarme cuando oí a mi prima desde arriba: - ¡Ya lo cojo yo! “Si insistes…” Mis tíos se habían ido hacia unas horas al pueblo donde se celebraría el bodorrio. Tenían pensado dormir allí por lo que no regresarían hasta el otro día. Ya que la casa quedaba a nuestra completa disposición, Nat y yo habíamos decidido que por una noche cada una tendría su espacio, así que ella dormiría en la habitación de Dani. Seguí observando como uno de los freakis de la tele se quitaba de pronto la camisa y bailaba sobre la mesa. “Ioss!! El muñeco de la michelín!!Anda que…como está el patio…” PLOF Oí de repente un ruido procedente de arriba, como si algo hubiese caído al suelo. Me levanté y en el inicio de las escaleras grité: - ¿Todo bien? - ¡¡Sí, solo se me escurrió el discman de entre las manos!! ¡¡Pero tranquila!!¡¡Que no cunda el pánico, que aun parece que respira!!- fue la respuesta que escuché procedente de arriba. Volví a tirarme sobre el sofá mientras agarraba el mando y hacía zapping. “Presiento que será una larga noche…” Y no me equivoqué. ***** Estaba en el baño terminando de arreglarme cuando sonó el teléfono, al final había decidido que iría a la fiesta de estrangis sin que nadie se enterara. - ¿Si? - ¡¡Nat!! ¿¿Como lo llevas??¿¿Nerviosa??Porque yo si lo estoy… - Andi, te tengo dicho que no tomes cafeína antes de irte a la cama… - ¡¡Ya!!¡¡No seas payasa y responde!! - Pues llevarlo lo llevo…ando terminando de arreglarme, ¿y tú que? te dije que no llamaras, ¿que tal si ya me hubiera marchado? - Lo siento, es la emoción, tú sabes… - Si claro… ¿que tal te va la noche a ti? - Aburrida…los renacuajos estos ya se quedaron fritos. Estos niños de ahora no aguantan ná… - Eso es porque tú eres como el conejito de las Duracell…oye Andi, tengo que dejarte, Guille pasará a buscarme en 10 minutos y quiero estar abajo para cuando llegue. - Ok…pásalo bien Nat y ten cuidado…no hagas nada que yo no haría. - Sí, no te preocupes. Mañana te llamo. - No problemo… para las 9 ya te estoy tirando la puerta abajo. - Jaja, hasta luego loca impaciente. - Hasta luego. Colgué y me miré al espejo por última vez. “Muy bien Nat, ¿estas segura de lo que vas a hacer?¿porque aun se puede rectificar…”mi conciencia me decía por un lado “¿¿rectificar??No vas a perderte el fiestorro del siglo con el tío mas buenorro del planeta, detrás de Brad Pitt claro, por un mísero remordimiento, ¿verdad?” me decía mi lado rebelde por otro. “Los zapatos, que mira que soy capaz de irme en pantuflillas con las prisas…”me dirigí al mueble zapatero donde saqué unas sandalias con un tacón algo alto para mi gusto. “Que remedio, como dice la abuela, pa presumir hay que sufrir”. Una vez lista me dirigí hacia la ventana de la habitación de Dani, pues justo enfrente había un árbol lo suficientemente cerca como para subir a el de un salto. “Muy bien, puedes hacerlo…no es como si fuera tu primera vez” me dije a la vez que abría la ventana y me empezaba a subir a ella para pasar a través. PLOF - Mierd...- escupí apenas pudiéndome frenar en el impulso. - ¿Todo bien?- escuché a Nic preguntar desde abajo. - ¡¡Sí, solo se me escurrió el discman de entre las manos!! ¡¡Pero tranquila!!¡¡Que no cunda el pánico, que aun parece que respira!!- dije mientras me agachaba para coger mi zapato del suelo y lo tiraba al jardín. “Maldita sea…” “El discman…anda que, ya te vale…bueno, lo importante es que se lo ha tragado…piececito derecho, izquierdo, pasito, saaltoo...y listo” me decía a mi misma mientras subía al árbol y bajaba. - Y ahora a esperar a mi Romeo. El cuál no tardó mucho en aparecer. - Hola, sin duda seré la envidia de todos esta noche- dijo a la par que me miraba de arriba abajo. - Adulador - respondí tímidamente a la vez que me metía en el coche y partíamos rumbo a la fiesta. El viaje transcurrió entre miradas de soslayo por su parte y sonrisas tímidas en respuesta por la mía. El silencio fue roto una vez llegamos al lugar de la celebración. - Nat, gracias por haber decidido acompañarme - sus ojos marrones clavados en los míos- Es para mi un placer tenerte como pareja esta noche. - Gracias a ti por invitarme a acompañarte- dije en apenas un susurro mientras veía como sus labios se iban acercando peligrosamente a los míos. Apenas fue un tímido beso pero…¡¡Dioses que beso!! “Vale, ahora es cuando no tienes que olvidar respirar y espirar pausadamente…ha sido solo un beso, ¡¡dios, creo que estoy hiperventilando!!” - ¿Te encuentras bien? – preguntó con tono preocupado. - Si, mejor salgamos ya. - “¡¡que necesito aire fresco con urgencia!!” Apenas abrí la puerta la suave brisa de octubre trajo a mis oídos el sonido de la música junto al lejano murmullo del resto de invitados. Parecía que la fiesta estaba en todo su apogeo. Estaba arreglando mi indumentaria cuando sentí una cálida mano sobre la parte baja de mi espalda. - ¿Preparada para entrar? - Si. - “O al menos eso creo”. ***** Como bien supuse la fiesta estaba en todo su apogeo. Nada mas llegar varios chicos del equipo de fútbol nos recibieron en la puerta dándonos la bienvenida. - ¡¡Eyy tío!!¡¡Te tardaste!! - Hola Toni, ya sabes que mas vale tarde que nunca- dijo mientras chocaba su mano con el y el resto de chicos.- Además, la tardanza me compensó-afirmó mientras me miraba.- Os presento a Nat. - Encantado Nat- dijo Toni a la par que se me acercaba para estrecharme la mano, idéntico movimiento que se repitió por parte de todos los chicos. - Igualmente. - Oye Guille, por ahí me han dicho que dentro te esperan. - Ahh, gracias Toni, nos vemos luego. - Nos vemos- dijo el chico despidiéndose. Entramos dentro. La casa estaba llena de gente conocida del instituto. - Nat, debo ir a ver que quieren – dijo cerca de mi oído- Vé pidiéndote algo de beber si quieres, ahora regreso- afirmó para acto seguido perderse entre la multitud. Nunca antes había estado en una fiesta, pero no supuse que sería muy difícil, solo tenía que acercarme a la mesa, pedir una bebida y bailar hasta no sentir los pies. ***** - ¿La trajiste? - Sí, hice todo lo que me pediste. - Así me gusta. Pobre imbecil, no sabe lo que le tengo preparado. Pronto esa enana me las pagará todas juntas, como que me llamo Iris que lo hará. Deseará no haber nacido nunca. ***** Apenas me había acabado mi bebida cuando vi acercarse a Guille con un vaso en cada mano. - Toma, te lo cambio. - Pero si aun me queda. - Ya, pero de este sabor está mas bueno, ya veras. Agarré el vaso que me ofrecía y tomé un sorbo mientras seguía moviéndome bajo el influjo de la música. - ¿A que sabe mejor? - Sip… ¿que es? Tiene sabor a piña - Porque es piña colada. - Pero… - Tranquila, es un combinado sin alcohol. - Está buena. - Me alegro que te guste, la hice especialmente para ti. - Oh, vaya, gracias- le sonreí timidamente. - De nada- dijo devolviéndome la sonrisa mientras bailaba a mi lado. ***** El sonido de la cabecera del teletienda hizo que me despertara. Serian algo más de las 2 de la madrugada. Me levanté del sofá donde había pasado las últimas 4 horas y me dispuse a subir a mi habitación casi sin poder moverme. Ya había llegado a mi puerta cuando escuché el golpe de algo caer en la habitación de al lado, la de Dani. Me acerqué lentamente a la puerta y pegué mi oreja no sabiendo si entrar y mirar directamente que había sido eso o tocar antes. Decidí hacer gala de mis modales y tocar suavemente. TOC TOC No hubo respuesta alguna, surgiéndome de nuevo el dilema de tocar otra vez, pero mas fuerte, o simplemente evitar hacer mas ruido y entrar a mirar. TOC TOC Toqué de nuevo, obteniendo la misma respuesta y decidiendo actuar. Abrí suavemente, lo suficiente como para mirar que todo estaba bien a través de la puerta entreabierta. La oscuridad me sorprendió. - ¿Nat?- susurré, no obteniendo respuesta alguna. Desde donde estaba pude ver que la ventana estaba completamente abierta, entré para cerrarla y estaba en ello cuando noté bajo mis pies algo que crujía. - Agg…¡¡diablos!!- grité sin poder evitarlo. Miré a mi alrededor en la oscuridad no notando ningún movimiento extraño. Eso bastó para que a duras penas me acercara de nuevo a la puerta y encendiera la luz, descubriendo lo que ya intuía: que me había clavado un trozo de cerámica de lleno en toda la planta del pie y segundo, y no por ello menos importante, que mi prima se había escaqueado, a juzgar lo que decía la escena del crimen, por la ventana. Salí de la habitación cojeando, con destino al baño, cuando en el camino encontré el teléfono. Marqué rellamada, esperando que una voz conocida se encontrara en la otra línea. - ¿Sí? - fue la respuesta somnolienta de la voz conocida. - ¡¡Andi!! - ¡¡Nicole!!¿Que ocurre? Por dios, son más de las dos de la madrugada… - Eso mismo me gustaría saber a mí, que ocurre… - ¿Eh? - No me vengas ahora haciéndote la que no entiende… ¿donde está Natalia? - ¿Durmiendo? - Mira, te explicaré la situación, es tarde, tengo media hucha de marrano incrustada en la planta del pie y estoy mas que cabreada porque acabo de darme cuenta que me la pegaron…y ahora, si fueras tan amable de decirme donde esta mi queridísima prima… - Bueno, yo…no sé nada, estoy trabajando esta noche… - Ya…y los pájaros tienen vértigo… ¿me dices de una puñetera vez o tengo que ir a sacártelo a golpes?- contesté perdiendo la poca paciencia que de por sí tengo. - Se fue a la fiesta. - ¡¡No jodas!! ¡¡Ni lo había pensado!!!- le respondí sarcásticamente. - No sé más… - Claro que si sabes, dame la dirección… - Nicole no i… - Creo que no me oíste bien, así que te lo pediré amablemente de nuevo, Andi… ¿me das la puta dirección? - El numero 5 de la calle Menéndez. - Gracias, fue un gusto hablar contigo- colgué el teléfono y seguí mi camino hacia el baño. ***** - Jiji, ugh, Gui…Creo que estoy algo mareada… - ¿Quieres salir fuera al fresco? - Si…necesito aire… Ya fuera… - Estas muy guapa esta noche Nat… - Jiji, no seas zalamero…que me sonrojo… - Aun sonrojada me gustas…-dijo acercándose y apunto de besarla - No…- dijo esta apartándose de repente. - ¿No que? - Que aquí no… - ¿Quieres que vayamos a un lugar mas intimo? - No, ya es demasiado tarde, debería volver a casa… - Pero que dices, si la noche apenas acaba de empezar niña- dijo agarrandola del brazo y llevándola hacia el parque que había al otro lado de la calle. - ¡Noo!...déjame, quiero ir a casa… - Iras…pero cuando yo quiera…antes tú y yo tenemos algo pendiente… - No, por favor Guille, suelta…me haces daño… - Te soltaré cuando me apetezca…¡¡vamos!! - No, no quiero, déjame en paz. - Ya oíste, quiere que la dejes en paz- dije apareciendo desde la oscuridad. Me dirigía a la dirección donde me dijo Andi cuando escuché a alguien gritar desde un parque cercano al lugar, me acerqué y cual fue mi sorpresa ante lo que me encontré. - ¿Y tu quien demonios se supone que eres para darme ordenes? nadie te dio vela en este entierro, así es que, ¡¡piérdete!! - ¿Y si no me da la gana? - ¿Y si te parto la boca? - ¿Serias capaz de hacerle eso a una chica indefensa como yo?- le contesté irónicamente. - ¿Quieres probarlo? - ¿El que? ¿Que eres un cobarde? Vale…si insistes… - Nic, no…- gritó Nat para intentar prevenirme mientras agarraba el brazo de Guille para impedir que se acercara a mí. -¡¡Suelta puta!!- espetó el tipo a la vez que le empujaba tirandola contra el suelo. Eso bastó para que de dos pasos me pusiera a su lado y no dándole tiempo ni a reaccionar le golpeara con el puño cerrado en la cara y luego en todo el estomago. El tipo quedó doblado en el suelo, faltándole el aire y con la cara cubierta de sangre mientras se retorcía de dolor. Me dirigí hacia donde estaba mi prima, se encontraba sentada en el suelo, abrazada a si misma mientras lloraba, habiendo observado toda la escena. - Nat- dije agachándome junto a ella, a lo que ella por instinto reaccionó alejándose. Sus ojos verdes me miraron llorosos y asustados.- Nat, soy yo, Nicole, no voy a hacerte daño…- dije de nuevo esta vez alargando la mano y tocándole levemente la mejilla. Ese gesto pareció suficiente para hacerla reaccionar y sacarla del shock. - Nicole…- susurró mientras me abrazaba y empezaba a llorar de nuevo desconsoladamente. - Sssch, tranquila…ya todo está bien…No dejaré que nadie te haga daño…- intenté calmarla, mientras ella se aferraba mas fuerte a mi.- ¿puedes mantenerte en pie? - Sí… - Ok, entonces vamos arriba – la guié hasta ponerla de pie junto a mi, pareció mantenerse a duras penas- ¿estas bien? - Si, un poco mareada…me tiemblan las piernas…apenas tengo fuerzas… - No te preocupes, apoyate en mi, mientras venia vi un teléfono en la esquina de la siguiente manzana, iremos hasta allí y llamaremos un taxi… ¿crees que podrás hacerlo? - Si, puedo, solo no me sueltes. - Tranquila, no te soltaré- afirmé mientras la besaba en la frente y empezábamos a avanzar dejando tras nuestra una sombra retorciéndose aun en el suelo. ***** La dejé sentada en la marquesina del autobús mientras llamaba por teléfono desde la cabina de al lado. Cuando regresé estaba de nuevo llorando. Me senté silenciosamente a su lado, sin saber que hacer ante la situación. - Siento mucho todo. - No vale la pena lamentarse ya, lo que se hizo ya está hecho, con lamentarse no lo cambiarás. - Ya, pero no quita que lo sienta… - Eso es cierto… ¿porque te escapaste?- dije mirándola. - Pss…no lo sé, supongo que porque en el fondo tenía ganas de venir… - ¿Supones? - Tú sabes, no todos los días el chico que crees mas maravilloso del planeta te invita a salir…pensaba que sería distinto… - A veces no todo lo que reluce es oro. - Y que lo digas…- fue lo último que dijo antes de ponerse de nuevo a sollozar. - Vamos, no llores- le susurré acercándome a ella y pasándole un brazo por encima de los hombros. - Si es que…- susurró a su vez entrecortadamente no pudiendo terminar la frase mientras se volvía hacia mí y escondía su cara en mi pecho. No me quedó otra que quedarme así, no sabiendo que más hacer ni que decir, hasta que llegó el taxi. ***** Dos calles mas abajo dos sombras discuten en un callejón. - ¿Que hiciste que? vuelve a repetírmelo por favor, que aun no me entra en la cabeza. - Yo solo quería pasar un buen rato… - ¡Imbecil!!¡¡Has echado abajo todo el plan!! - ¿Y que acaso hubiera funcionado? La tipa estaba fuera esperando… - ¡¡Calla subnormal!!¡¡No vales para nada!!¡¡Nunca sabremos si hubiera funcionado porque tu, imbecil, la pifiaste!! ¡¡Y ahora vete!!¡¡Desaparece de mi vista!!- el chico cumple la orden y desaparece calle abajo murmurando por lo bajo mientras camina pesadamente.- Tu diosa, te libró de nuevo, pero la próxima vez cuando no esté, ¿que será de ti, enana? ***** El sonido de los albores del nuevo día hizo que poco a poco fuera abriendo mis ojos. Pronto me vi sorprendida por los suaves reflejos del sol en el espejo de enfrente de la cama obligándome a cerrarlos de nuevo de forma involuntaria. Me cubrí con la mano la cara, mientras intentaba recordar donde estaba. Pronto la cercanía y calidez de otro cuerpo junto al mío me hizo recordar. “Nat…” pensé mientras miraba instintivamente hacia mi derecha. Se encontraba acostada de lado, con su cara de frente hacia donde yo estaba. No pude sino observarla mientras dormía, parecía un ángel. “Y pensar que ayer por poco…” mi mandíbula se tensó de forma inconsciente ante tal pensamiento. “Hijo de puta...mas le…”. La línea de mi pensamiento se vio interrumpida de forma abrupta al sentir la calidez del cuerpo que tenia a mi lado pegarse a mi costado y rodearme con uno de sus brazos. Miré hacia abajo, a la persona que se atrevía a cometer tal osadía y salir viva de ella. Por el ceño reflejado en su rostro parecía estar soñando, ceño que pronto desapareció siendo sustituido por un sonrisa, me atrevería a decir de satisfacción. Me quedé mirándola un instante, con el dilema ante mí de levantarme para ir al baño y despertarla en el intento o simplemente quedarme allí y hacer sufrir a mi vejiga. “Demasiados dilemas en tan poco tiempo Nicole” fue lo ultimo que pensé dejando a un lado mis necesidades primarias y rindiéndome de nuevo a Morfeo. ***** Sentí los calidos rayos del sol sobre mis parpados y a alguien moverse debajo de mí. Abrí los ojos lentamente, claramente desorientada, pero el dolor que sentí en mis sienes nada mas abrirlos me hizo cerrarlos de nuevo. “¡¡Dioses!!Mi cabeza, me va a estallar, ¿donde estoy? ¿Que ha pasado?” Miles de pensamientos invadieron de pronto mi mente ante lo que podía haber pasado y no recordaba. El movimiento debajo de mi no ayudó demasiado al ahogo que sentí en mi garganta en ese momento ante la incertidumbre y el miedo. “Nat, que has hecho…que gilipollez mas grande has hecho…” fue mi pensamiento antes de que las lagrimas empezaran a invadir mis mejillas casi sin poder evitarlo. ***** “Ya no aguanto mas...necesito ir al baño… ¡me meooo!” Empecé a moverme suavemente debajo del cuerpo inerte de mi prima evitando hacer movimientos bruscos para no despertarla cuando sentí a alguien sollozar levemente. Miré hacia abajo y era ella. “¡¡Idiota!!¡¡Mira que hiciste!!¡¡Seguro la asustaste!!¡¡O peor, le hiciste daño al moverte!!” No sabiendo que hacer me limité a rodearla con mis brazos. - Lo siento, no llores por favor, shhh, todo está bien, solo necesitaba ir al baño- intenté calmarla. Levantó su mirada, encontrándose con la mía, para inmediatamente volver a agacharse y abrazarme mas fuerte. - Shh, está bien, tranquila, no voy a ningún lado. Me quedé así un instante que se me hizo eterno, sin moverme, solo abrazada a ella, mientras la sentía sollozar y notaba como sus lágrimas empapaban mi pecho a través de la camiseta. - Lo siento- dijo al fin separándose de mi- yo solo…- continuó entre sollozos. - Shh, tranquila, todo está bien- le dije sonriendo mientras volvía con mi mano su rostro hacia arriba e intentaba a hacer que me mirara a los ojos. - ¿Me lo prometes?- me cuestionó con la fragilidad de una niña pequeña. - Te lo prometo. - Snif…está bien, ya puedes ir al baño…- me respondió en lo que me pareció un amago de sonrisa. ****** Apenas habíamos hablado desde lo sucedido en la mañana. Después de eso, se había ido y se había encerrado en la habitación de su hermano no apareciendo hasta la hora del desayuno, en el cual tan solo se había limitado a comer y a agachar la cabeza. Tampoco la presioné a que me hablara, bien es conocido que soy de las que necesita que le saquen las palabras con cucharilla también. Estaba leyendo mi correo electrónico cuando sonó el teléfono. Serian algo más de las 2 de la tarde. - ¿Sí?- contesté con el auricular pegado a mi oreja. - ¡¡Nicole!! ¿Que tal? ¿Como estáis?- sonó la voz alegre de mi tío al otro lado de la línea. - Hola tío, bien, sobrevivimos a la noche. - Jaja, me alegro, ¿está Nat por ahí? - Ehn…creo que está en el baño, ¿quieres que la llame? - Ahh bueno, no importa, era solo para deciros que regresaremos al final de la tarde. Nos encontramos con unos viejos conocidos aquí y pasaremos la tarde con ellos. - Ok, no te preocupes tío. ¿Qué tal la boda? - ¡¡Genial!!oye,¿ porque no salís y vais al cine o algo? - No sé, ya veremos, le consultaré a Nat. - Como quieras, pero mas le vale a esa fierecilla portarse bien… - No te preocupes tío, todo está bien. - Me alegro, te dejo entonces, ¿aun no habéis comido? - No, en un rato lo haremos, estamos esperando a la pizza. - Uy pizza, que lujazo. - Jaja, si, nos vemos luego tío - Nos vemos cariño. Colgué y me encontré con los ojos de Nat al otro lado de la habitación. - Era tu padre. - Ya, ¿que dijo? - Que se entretendrían con unos amigos y que quizás llegaran tarde. - Oh, ¿no dijo más? - No, tranquila que no le dije nada de lo de anoche, seré muchas cosas pero nunca una chivata. - No me refería a eso, ya sé que no es tu estilo- se apresuró a decir. - ¿Es por eso que te pasaste por ahí abajo lo que te dijo tu padre? ¿Porque sabias que no me chivaría? - No…mi intención era que no te enteraras. - ¿Y que hubiera pasado si tu intención se hubiese hecho realidad? ¿Te has parado a pensar donde estarías ahora? o mejor dicho, ¿como y con quien? - Ya, ¿crees que no lo sé?¡¡me equivoque!!¡¡Vale!!¡¡Lo admito!!¡¡El tiro me salió por la culata!!Pero lo que menos necesito ahora es que te me pongas a restregármelo en la cara…no es el momento…- dijo a la par que salía de la habitación con lagrimas en los ojos. “¡¡Genial!!¡¡Simplemente genial Nicole!!¡¡Momento ideal para hacer gala de tu sorprendente y magnifica sensibilidad!!...para la próxima ya la zarandeamos también un poco…” me dije mientras me levantaba y la seguía. - Nat…- la llamé a la vez que tocaba a su puerta. No hubo respuesta y lo intenté de nuevo, sabía que estaba dentro pues la oía llorar. - Nat… - Snif, ¡¡vete!!¿Que vuelves por mas o que? déjame sola - Nat por favor, lo siento, no fue mi intención hacerte daño…- le susurré a la puerta cerrada. Ya estaba por darme la vuelta y volver por donde había venido cuando la puerta se abrió mostrándome a una rubia con los ojos rojos e hinchados y la nariz húmeda. - Ya sé que no fue tu intención…solo me hablaste con sinceridad…y la sinceridad a veces duele, es todo…no te preocupes, estaré bien…gracias por preocuparte…y gracias por todo… - Aun así, lo siento…-dije a la par que me acercaba y le acariciaba el rostro- ¿segura que estarás bien? ¿Quieres que salgamos a dar una vuelta para que te despejes un rato? - No, quiero estar sola, por favor… - Está bien, no te preocupes- traté de sonreírle- si necesitas algo estaré abajo. Me di la vuelta y comencé a caminar cuando de nuevo escuché su suave voz. - Nic, ¿que te pasa en el pie? - ¿Eh?- me giré y miré hacia abajo- Oh, nada no te preocupes, solo me clavé algo anoche, no tiene la mas mínima importancia. - ¿Como no va a tener importancia si vas cojeando? A ver, déjame mirar- dijo mientras me agarraba del brazo y me guiaba al baño. - Siéntate- me ordenó haciendo que me sentara sobre la tapa de la taza- veamos- a la par que se sentaba ella también sobre el filo de la bañera y ponía mi pie sobre su regazo. - No es nada, apenas un rasguño…- intenté restarle importancia. - ¡¡Oh dios!!¿Cuando te hiciste esto? fue cuando… - No, fue aquí en casa, antes de ir a buscarte, fue por lo que me di cuenta que no estabas. - Se ve feo Nic, parece profundo, y lo tienes infectado… ¿no te curaste?- su mirada denotaba preocupación. - No, yo…tenía prisa… - Nicole, que voy a hacer contigo…- dijo mientras sonreía por primera vez en la mañana- no te muevas ni un milímetro. Situó con cuidado mi pie sobre el filo de la bañera y se levantó buscando entre los muebles del baño el botiquín. - Donde están las cosas cuando las necesitas…-comentó mientras sacaba mil y una cosas del mueble menos la que buscaba. - ¿Es eso de allá arriba lo que buscas?- pregunté con tono ausente mientras le señalaba con la mirada un estuche que había en la parte alta del mueble. - Joder, ya de paso lo podían haber pegado en el techo- intentó empinarse en vano. - Ya lo cojo yo- respondí levantándome y acercándome - No, no te muevas.- dijo aun de espaldas a mí, sin percatarse de que estaba a su lado. Alcé mi mano y cogí el maletín, poniéndoselo a la altura de sus ojos. - Pero mira que eres cabezota, ¿que no te dije que no te movieras? - Por favor, solo soy victima de mi altura…- le sonreí volviéndome a colocar donde instantes antes estaba. - Pues ojalá mi má me hubiera dado mas petisuys- afirmó mientras también ella volvía a colocarse como antes. - Estas bien como estas, ya que yo tuviera tu tamaño, así al menos pasaría algo mas desapercibida…- la miré mientras colocaba agua oxigenada en mi pie y limpiaba el corte con un algodón. - Bueno, pero ser alta también tiene sus ventajas, no necesitas subirte a sillas, el de delante no te tapa en el cine, intimidas a los malos… - Jaja, eso es solo un mito, ¿tu crees que con esta carita que tengo puedo intimidar lo mas mínimo a alguien? – cuestioné mientras ponía cara de no haber roto un plato en mi vida. - Jaja, oyee, deberías de ponerla mas a menudo. - ¿Y acabar con mi reputación de ogro? Antes muerta que sencilla… - No tienes reputación de ogro…se nota que últimamente has estado incomunicada de las buenas nuevas… - ¿Y que dicen las buenas nuevas? ¿Acaso al fin ascendí a Darth Vader? - inquirí curiosa mientras elevaba mi ceja derecha. - Pues muy al contrario mi querida prima…las buenas nuevas te tratan bien…parece ser que desde que le partiste los morros a Iris pasaste al hall de la fama como la nueva héroe, defensora de los caídos. - Wooh, que honor el mio…los bonos gratis de cafetería me lloverán ahora… - Pues apuesto… ¿me invitaras?- preguntó coquetamente. - A ti es mas económico regalarte un traje que invitarte a comer- le respondí burlona. - Jajaja, ese es bueno. Siguió curándome la herida, esta vez limpiando suavemente con mercromina, para después pasar a cubrírmela con una suave gasa. - Bueno, esto es mejor que lo tengas al aire para que seque antes pero…visto donde está, creo que lo mejor será que la lleves tapada por unos días…no me gustaría que se volviera a infectar…- comentó ausente mientras suavemente me terminaba de poner el esparadrapo para sujetar la gasa. - Gracias –le dije mientras la miraba fijamente. - Por nada, es lo menos que puedo hacer- respondió a la vez que me devolvía la mirada. - Bueno, y ahora habrá que inventar una buena excusa para explicarle a Dani porque su marrano fue sacrificado- solté de repente mas para verme liberada de esa mirada que de otra cosa. ****** - ¿Que intentó que? - ¿Tendré que repetirlo? - ¡¡No, demonios!!Pero Nat el no… - No, tranquila, estoy bien, ya te dije que Nicole llegó justo en ese momento… - Dios, es tan… ¿de verdad que estas bien? - Si, de verdad…además, Nic me cuida bien. - De eso no tengo duda, esa mujer es tu héroe. - Si…y que lo digas… - Ahora mismo voy para allá, te veo en un rato - Andi no…Maldita sea…colgó. Hice lo propio con mi auricular y me disponía a bajar al piso de abajo cuando escuché una risa que provenía del interior de mi habitación. Mi curiosidad fue mayor así que me acerqué a descubrir que era aquello digno de arrancarle sonoras carcajadas a mi prima. Al asomarme a la puerta la descubrí sentada frente al ordenador. Parecía que hablara con alguien. Me acerqué, aun sabiendo que no estaba bien fisgonear tan descaradamente, y me puse a hacer como si buscara algo en la repisa de al lado mientras de vez en cuando echaba miradas furtivas a la pantalla. - Si no fuera porque no te conozco aun lo suficiente, juraría que estas cotilleando lo que hago- me soltó mientras seguía sonriéndole a la pantalla del pc. - Yo…no…- intenté en vano buscar una excusa coherente-lo siento…-me rendí al final. - Nah, no te preocupes, no es privado, además, ya que está aquí y por ser tu te lo presentaré. - ¿A quien?- cuestioné acercándome mas y mirando fijamente la pantalla. - Espera, no seas impaciente. Estuvimos unos instantes así, solo mirando la pantalla, hasta que de repente apareció un chico en la imagen de la cam. - Te presento a mi amigo Robert. - Robert tenemos compañía, saluda a mi prima.- tecleó en el pc. - Oh, vaya, lo llego a saber y me peino y me adecento antes- tecleó a su vez el tal Robert mientras se acicalaba y saludaba sonriendo exageradamente a la cámara. - Jaja, tenía que ser Robert. - ¿Es amigo de allá de Inglaterra? - Si, uno de los pocos que me aguantaba, jugábamos en el mismo equipo de básquet en el barrio. - Es muy guapo…- comenté mientras le observaba. - Pss si, pero no tanto como yo…Pero no le digas, es demasiado sensible a las criticas- esto ultimo casi en susurro. - Jajaja, tranquila doña modesta, tu secreto está a salvo conmigo- le sonreí- mejor te dejo sola, digo, para que habléis y eso. Andi me dijo que vendría así que estará aquí en un rato. ¿Necesitas algo? - Uhm, no gracias, todo bien, ¿tu? ¿Necesitas algo?-inquirió mientras sus ojos azules me miraban fijamente. - Eh…no- fue lo único que contesté mientras le devolvía la mirada a duras penas.- Mejor me bajo, esta niña debe de estar a punto. - Como quieras, nadie te echa… Salí de la habitación y estaba bajando las escaleras cuando sonó el timbre. - Eyy Andi- la saludé al abrir. - ¡¡Nat!! ¡¡Cariño!!- exclamó mientras se me tiraba literalmente al cuello. - Pero que mosca te ha picado… - Nat, ¿estas bien?- la preocupación reflejada en su rostro. - Si, ¿que no me ves que estoy entera? - Ya, no bromees… - Tampoco ayudas a que no lo haga…te pareces a mi má… - Que le voy a hacer si no puedo evitar preocuparme…eres mi amiga y te quiero…y no sé lo que haría si algo malo te pasara… - Shh, tranquila, no me pasará nada…ya sabes el ángel que tengo para esas cosas… - Hasta que el ángel se tome vacaciones… - Anda…¡¡pasa!!- le ordené quitándomela de encima y cerrando la puerta. - ¿Y Nicole? - Arriba, hablando con un amigo. - ¿Con un amigo? ¿Que amigo?- inquirió curiosa. - Uno de Inglaterra. - ¿Y esta arriba?- abrió sus ojos tanto que parecía que sus orbitas fueran a salir rodando por el suelo. - No seas bobis, por el msn…y si ya le vi. - ¿Y es guapo? - ¿Porque será que sabía que esa sería la siguiente pregunta? - Ya, no seas perra y suelta la lengua. - No es guapo, es guapísimo…hasta envidia me dio. - ¿De quien exactamente? ¿De tu prima o de él?- me cuestionó burlona - Ahora por graciosa te quedas sin conocerle. - Eso lo veremos- sentenció mientras se dirigía hacia las escaleras. - ¡¡Andi!! - Bubu – me sacó burla desde el primer rellano. - Andrea Estrada, ¡¡ven aquí ahora mismo!! - ¿Y ahora quien suena a mamá?- me sacó la lengua ya desde arriba. - ¿Que se supone que haces?- preguntó Nicole apareciendo de la nada y haciendo que Andi pegara un bote que casi toca con su cabeza la lámpara. - ¡¡Aaahh!! - Sabia que era fea, pero no que fuera pa tanto- respondió Nic al grito. - Jajaja- me tronchaba desde abajo. Andi seguía pálida, con la mano en el pecho y respirando pesadamente. Nicole se le acercó cautelosamente. - ¿Te encuentras bien? - S..s...s...si – respondió al fin. - Me alegro- le sonrió Decidí subir y unirme a la fiesta. - Eso te pasa por payasa- le regañé una vez estuve a su lado. - Gracias, no te preocupes tanto por mí, ya me siento mejor- fue su respuesta mientras me miraba con ojos atravesados. - ¡¡Ya!!¡¡Que no fue para tanto!!- la palmeó Nicole en la espalda. - ¿Ya se fue Robert?- le pregunté intentando parecer casual. - Sí, tenia cosas que hacer, ¿por que? - Por nada, solo preguntaba…-disimulé mientras acariciaba la baranda de madera de las escaleras- ¿Vas a salir? - No, a decir verdad oí la puerta y quería saludar a Andi, aunque ya veo que no le hace demasiada gracia el verme- comentó dirigiendo su mirada hacia la aun asustada chica. - No, no es eso, es solo que me asusté, nada mas…- intentó justificarse esta. - Me alegra, respecto a lo de anoche…- la palidez de Andi se intensificó mas- ¿de verdad estás bien?- la cuestionó Nicole preocupada. - Si, si…- contestó mientras se agarraba a mi brazo. - Solo quería disculparme respecto a eso…estaba nerviosa y bueno…no iba en serio. - Tranquila, entiendo- afirmó mientras soltaba el aire y respiraba aliviada. - Gracias- sonrió- bueno, os dejo chicas, estaré abajo estudiando. - No te preocupes- le sonreí en respuesta mientras la veía bajar las escaleras-¿Anoche? ¿Que me he perdido?- cuestioné a mi amiga mientras nos dirigíamos agarradas del brazo hacia mi habitación.
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| Continuará... |
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